Historia

Historia

CETI es una comunidad continental de creyentes llena de dinamismo, inquietud, creatividad y compromiso con el Reino de Dios y su justicia. A través de nuestra historia y en la amplia variedad de nuestros contextos, preguntas como éstas nos han vinculado en el quehacer teológico:

¿Cómo se vinculan la fe y los diversos campos del saber y la práctica profesional? ¿Qué aporte debe hacer el pueblo de Dios a las comunidades más amplias en las cuales está inmerso? ¿Cómo marca el evangelio las relaciones familiares? ¿La fe evangélica tiene algo que aportar en medio de las urgentes problemáticas que aquejan a nuestro continente?

El trasfondo
Para los jóvenes líderes de los incipientes movimientos universitarios cristianos dentro de América Latina en la década de 1960 la pregunta era ineludible. Los amigos y las amigas de la Comunidad Internacional de Estudiantes Evangélicos se dedicaron a explorar cómo se conectaban las buenas noticias del amor de Dios en Cristo con su campo de misión, la universidad. Muy pronto reconocieron que, aunque podían aprovechar las articulaciones teológicas de otras latitudes, éstas no eran suficientes. Les tocaba generar una teología contextual, con ingredientes locales y articulaciones pertinentes al contexto revolucionario de la universidad y al contexto social más amplio.

Con el transcurrir del tiempo, las personas vinculadas a la CIEE compartieron sus inquietudes en foros más amplios y contribuyeron a la fundación de la Fraternidad Teológica Latinoamericana en 1970. Mientras esta Fraternidad crecía a nivel continental y se proyectaba más allá, la visión de fomentar una reflexión teológica que naciera de y nutriera la misión de la iglesia en todas las áreas de la vida siguió creciendo en Argentina.

El inicio en Argentina
A mediados de los años setenta, en Villa María, Córdoba, se nuclearon personas como Miguel y Plinio Zandrino y Luis Perez Seggiaro, vinculadas al Ateneo Bíblico y a la Escuela Bíblica de Villa María. Paralelamente, en Buenos Aires, construyendo sobre las iniciativas de la Asociación de Teólogos Evangélicos, se consolidó la Comunidad Kairós, con personas como Andrés Kirk, Samuel y Lilly Escobar, René y Catalina Feser Padilla, David y Elsie Romanenghi Powell, Eduardo y Elvira Ramírez, entre otras.
Ambos grupos compartían la visión de capacitar a jóvenes profesionales, a pastores y a las nuevas generaciones evangélicas en general para una vivencia integral del Evangelio en el mundo. Comenzaron juntos a soñar, a orar, a reflexionar, a apoyarse mutuamente en sus campos profesionales y, con el tiempo, concibieron el Centro de Estudios Teológicos Interdisciplinarios (CETI). El programa comenzó en Villa María y en 1982 pasó a ser administrado por Kairós. Los cursos se organizaron alrededor de la vida, en módulos dedicados al trabajo, la familia, la iglesia y la sociedad, y fueron armándose en forma comunitaria en intensas jornadas de estudio, con el aporte de las y los estudiantes, y bajo la dedicada dirección de la decana Catalina Feser Padilla.
Inicialmente se ofrecieron una maestría y una licenciatura, y con el tiempo CETI se incorporó como miembro de ASIT, la Asociación de Seminarios e Instituciones Teológicas (ASIT), entidad que nuclea y acredita los centros de educación teológica del Cono Sur. Con el correr del tiempo, se identificó la necesidad de articular un programa más accesible a personas sin título universitario. De particular importancia en el proceso de elaboración de CETI Básico fue la colaboración con Carlos (Seoung) Park y los programas de formación pastoral de la iglesia coreana Chung Ang, de Buenos Aires.

Crecimiento y consolidación continental
En la década del 2000, un acuerdo entre CETI y Semillas de Nueva Creación, una entidad local auspiciada por la Misión Cristiana Reformada, abrió el acceso a la formación teológica mediante CETI Básico a cientos de pastores, líderes, hombres y mujeres de la Misión Cristiana Elim y otras iglesias en El Salvador.

A fines del 2010, las personas involucradas en la administración de CETI tanto en Argentina como en Centro América comenzaron a plantear una nueva y amplia visión de colaboración para la profundización de la propuesta integral de CETI y para ampliar su alcance en el continente. Consecuentemente, a comienzos del 2011 el programa pasó a ser administrado por CETI Continental, una nueva entidad internacional con base en San José, Costa Rica. Con una Junta Directiva, un equipo continental y un cuerpo estudiantil compuestos por personas de diversos países latinoamericanos, CETI hoy se identifica como Comunidad de Estudios Teológicos Interdisciplinarios. Ofrece un Certificado en Estudios Teológicos Interdiscipinarios de nivel pre-grado y una Maestría en Estudios Teológicos Interdisciplinarios para la Misión Integral con acreditación universitaria oficial (mediante Carey Theological College, de la Universidad de British Columbia) y de la Asociación Teológica ATS.